lunes, 30 de abril de 2007

PADRE JUSTO GARCIA DE SANTIAGO PUTUMAYO

30 años de trabajo social

Padre García: un español que se le entregó al Putumayo



Recuerda que en Villagarzón se construyó uno de los centros de convenciones mas importantes del Putumayo.

Por.- Rodolfo Pantoja Pantoja
Justo García Fernández un religioso español que lleva 3o años en la parroquia del municipio de Santiago Putumayo.
Hoy por hoy es uno de los habitantes mas queridos en su región, pues la gran cantidad de obras sociales que desde la parroquia ha consolidado le ha permitido ganarse el amor de sus conciudadanos.
DIARIO DEL SUR, dialogó con el religioso, quien compartió su experiencia a lo largo de muchos años en Colombia y desde luego las actividades sociales en las que ha concentrado su quehacer regional.

¿Qué recuerda de su llegada hacer 30 años al departamento del Putumayo?

Simplemente que llegue aquí, me enamoré de todo, de la gente, del clima. Me di cuenta del servicio que podía prestar a la comunidad, observe la aceptación de la gente, en cuanto a mi trabajo de tipo espiritual, de tipo laboral y social y eso me fue entusiasmando.

¿Desde un primer momento le impactó este departamento?.

Si así fue, porque cuando uno conoce, se enamora y no desea otra cosa que servir a su pueblo y eso fue precisamente lo que me llevó a quedarme en esta región de Colombia, tras ver llegado desde España.

¿Qué recuerda de Santiago, de hace 30 años. Cómo era?

Yo pasé por aquí la primera vez y en ese momento dije: “Dios me libre si algún día me mandan a este pueblo, porque lo vi todo desierto, no vi nada por las calles y era un pueblo que me parecía de mala muerte, pero luego me tocó regresar y me di cuenta que es un pueblo con mucha vida, la gente es muy colaboradora, es supremamente religiosa, la gente asiste con mucha devoción, especialmente los días domingos, en donde en términos taurinos, el templo se llena hasta las banderas.

Tit
Su visita a nuestro país

¿Usted es un español puro, pero coméntenos cuál fue su primer pueblo que visitó en Colombia?

Prácticamente fue un viaje que lo hice directamente desde Madrid a Pasto. Desde Pasto viaje a Sibundoy y ese mismo día, Monseñor Arcadio Bernal que era obispo de ese entonces que estaba visita en Villagarzon, me llamo por radio, porque en ese tiempo no había teléfono y me propuso que viajara hasta esa población y esa misma tarde salí para ese lugar y fue allá cuando se me dijo que permaneciera unos días allí y que luego me desplazara hasta Puerto Asís.

¿Y que pasó con su estadía en Villagarzón?

Me enamore de entrada de Villagarzon de tal forma que cuando se me sugirió que viajara a otra localidad no acepte y tomé la determinación de quedarme en ese lugar y allá me quedé y fue así como permanecí trece años y luego llegue a Santiago.

¿Y ahora que sigue?

Desde esa época estoy aquí y espero que sea en este lugar en donde el señor me llame a rendir cuentas puesto que estoy satisfecho con toda una serie de realizaciones que se han logrado ejecutar a lo largo de estos últimos tiempos.

Tit
Acciones de los últimos tiempos

¿Que labores sociales ha emprendido a lo largo de estos últimos tiempos?

En Villagarzon le dediqué mucho tiempo a realizar obras de tipo material, porque faltaban escuelas en muchas veredas, porque se necesitaba toda una serie de estructuras y tenia la posibilidad económicamente de colaborar en estas acciones y sobre todo se hizo una obra que es orgullo del Putumayo, como es el centro de reuniones y convenciones de Betania que prácticamente fue una gestión mía.

¿Y en lo que tiene que ver con Santiago, de que acciones podemos hablar?

Mi esfuerzo lo he encaminado no a hacer obras de tipo material sino de carácter espiritual. Desde la parroquia le hemos dedicado mucho tiempo a la labor de la comunidad a descubrí ese ser de cristianos, de hijos de Dios para ser sujetos del propio desarrollo.

Usted d trabaja en el apoyo a grupos de niños pobres, ¿bajo que aspectos?

Estamos trabajando con un grupo considerable de niños, de familias supremamente necesitadas que se les estaría ayudando gracias a benefactores que tenemos y amistades que las conseguimos cuando me desempeñé como profesor en Barcelona en una población alta y en eso estamos ayudando en el apoyo a los gastos de la escuela.

Tit
Apoyo de la comunidad

¿Qué receptividad ha tenido en la comunidad del mensaje cristiano en el que usted concentra su trabajo?

Muy buena, porque la relación de la gente con migo, precisamente me lleva a no hacer distinciones porque los quiero y creo que me quieren tanto en colonos como indígenas, incluso en la población negra y en eso precisamente se presenta una serie de satisfacciones personales.

Se da cuenta de un alto numero de población que consume alcohol, principalmente en la población indígena y en sectores como San Andrés. ¿Frente a este hecho qué labores se han adelantado?

Este es un problema que viene desde hace mucho tiempo atrás. En la primera visita pastoral que se hizo en el año de 1864, ya el señor obispo que venía desde el Caquetá exhortó a las autoridades religiosas y civiles que le dediquen un cuidado especial a frenar el problema del alcoholismo, sin embargo nosotros no hemos ahorrado esfuerzo alguno.

¿Pero que logros se han alcanzado?

En cierto modo se está superando bastante y de eso hemos dado cuenta desde nuestra parroquia. Se está insistiendo mucho. Se adelantan acciones de esta naturaleza a través de organizaciones como Alcohólicos Anónimos, a través de la emisora local por donde se pasan mensajes permanentemente y se ha logrado realizar un trabajo conjunto para estos procedimientos.

Regresémonos en el tiempo y hablemos de ese proceso que adelanto en España antes de tomar la decisión de viajar a Colombia…

Estuve dedicado mucho tiempo a la educación, pero siempre me gusto un trabajo misional con las comunidades mas pobres, tanto es así que cuando termine los estudios en Barcelona estuve tres años dando clases y de allí me salió la oportunidad de ir a misiones dentro de una propuestas que se nos hizo de viajar al Camerún, a Estados Unidos o a la Argentina, decido embarcarme durante 33 días, llego a la Argentina pero me decepcionó terriblemente.

¿A que se debió esa actitud?

Argentina era un país en donde entonces se vivía en abundancia. A mi me toco llorar en España de hambre porque no había que comer y en Argentina llorar por la comida que se desperdiciaba. Tuve un accidente, regresé a Madrid y allí me relacione con los padres combonianos que son dedicados al mundo negro, ellos me enviaron al Ecuador, allí tuve una recaída de mi anterior accidente y estando en el hospital Espejo de Quito fui visitado por mi superior quien paso por Sibundoy saludando a las monjitas de la Sagrada Familia y observado que había una gran necesidad de sacerdotes se me dijo que viniera hasta el Putumayo.

¿Cuál es ese mensaje que entrega a su comunidad?

Que vivamos en la tónica que hasta ahora lo hemos hecho. Hay mucha armonía, los problemas de rivalidad, de raza, de color que desgraciadamente en muchas poblaciones lleva ala violencia, afortunadamente aquí no se presentan. Hay una relación hasta lo mas intimo y que bueno fuera que esto siguiera así.

Son pocos los religiosos que se comprometen con los problemas sociales, ¿hoy en que tiene centrad su esfuerzo?

Estamos trabajando por lograr la pavimentación de la vía entre Santiago y El Encano, porque yo tengo unos argumentos que en conciencia me obligan a tenerme que comprometer. Viajo cada dos años a Europa y lo que mas se me comenta es el problema de la droga y mas si le digo que trabajo en el Putumayo.
Pero yo viví en Villagarzon en donde había superabundancia de comida y de productos agropecuarios, pero no había quien los comprara porque no había como sacar esos productos y eso hizo que los campesinos se dedicaran a cultivar coca por su fácil transporte, por eso hoy mi lucha es lograr que se tenga una vía pavimentada con Pasto para poder salir mas fácil al pacifico y al interior del país.

El padre Justo García Fernández es hoy por hoy uno de los religiosos que a marcado una interesante historia en el desarrollo del Putumayo.

No hay comentarios: